En el prólogo, el autor bardea a Kubrick y al editor estadounidense del libro por quitar el último capítulo de la película y de la edición yanqui, respectivamente.
Entiendo la justificación, pero ¿era necesario? No les voy a contar el final, aunque debo decir que me alegra el corte que hizo Kubrick (no opino lo mismo del editor, sacarle un capítulo al libro es mutilarlo), enfatiza el aspecto político de la historia y deja de lado el psicológico. El final de Burgess decepciona. Dejo de escribir porque se me voy a tentar. No es que les diga demasiado si les paso el dato, pero es más interesante la intriga.