en la ciudad

September 28, 2008

Voy entendiendo

Filed under: Explicaciones — Zur @ 5:12 pm
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Mi familia en 1965…

September 23, 2008

Quisiera ser un pez para…

Filed under: Misceláneas — Zur @ 6:08 pm

Caso real:

que se me trepen todos‏
De : MJG
Envoyé : mar. 23/09/08 15:01

Quiero comentar lo que me paso hoy en la clase de técnicas proyectivas
Siete treinta am, el profesor explicando el cuestionario desiderativo (una tecnica x, que mide relaciones objetales y demás). A cada pregunta del cuestionario nos hacía responder a uno de nosotros, como ejemplo para que se entienda bien.

Me pregunta:
si no fueras una persona ni un animal, ¿qué es lo que más te gustaría ser?
le respondo:
un árbol
me pregunta:
¿por qué te gustaría ser un árbol?
(lean esto porque es buenísimo, no lo pensé y dije en frente de toda la clase):
para que se me trepen los chicos
PARA QUE SE ME TREPEN LOS CHICOS!!! la quise arreglar, ¡pero fue peor!:
no, pero no chicos chicos, nenas tambien!
Mi inconciente está a full… ahora tengo a toda mi comisión analizándome o riéndose de mi comentario…

September 22, 2008

Efemérides

Filed under: Misceláneas — Zur @ 2:28 pm

El 21 de septiembre es el día con más efemérides:

Día de la primavera

Día del estudiante

Día del jardinero

Día Internacional de la paz

Día mundial de lucha contra el mal de Alzheimer

¿alguien no tiene algo para festejar?

September 18, 2008

Verano del ‘98

Filed under: Uncategorized — Zur @ 3:19 pm

Summer proyect:

Renunciar y vivir de hippie.

Andar en bici por Haedo, cruzándome con los estudiantes secundarios que disfrutan de las piletas, el truco y el mate por las tardes.

No da trabajar en el verano.

September 10, 2008

Una velita por las visitas

Filed under: Explicaciones — Zur @ 1:09 pm

¡Hoy festejamos nuestras primeras 10.000 visitas!

¡No me atosigueis!

Filed under: Explicaciones — Zur @ 1:33 am

Lo de hoy va a ser una reflexión tan obvia que no creo que a nadie le llame la atención. Pero no me importa, voy a escribirla igual.

Primeramente voy a hacer un relevamiento descriptivo de los medios de comunicación disponibles por los que una persona puede ser atosigada, a saber:

Teléfono de línea del hogar, del trabajo; Celular particular o del trabajo (mensajes de texto/ llamadas); Teléfono con Radio (mensajes de texto/ llamadas/ radio); Servicio de mensajería instantánea (MSN, u otros de uso interno en las empresas); Skype; Correo electrónico (laboral, personal… ni enumero porque me aburro); Facebook (y todas sus versiones de chat, invitaciones, etc.); …

En vistas de todas estas maneras en que la vida de alguien puede ser atosigada a diario y permanentemente, creo que debemos volver a pensar en el placer de la soledad. Tenemos tantos medios de comunicación a nuestro alcance que nos parece una pérdida de tiempo estar solos, leer, mirar el techo… por lo menos mi entorno está completamente conectado todo el tiempo. Casi en cualquier momento puedo contactar a cualquiera de mis amigos, esté donde esté.

Con la oleada de secuestros, y de la mano del amigo Blumberg, todos nosotros compramos celulares a troche y moche porque teníamos miedo de que “nos pasara algo” (ante lo cual, verdaderamente dudo de la utilidad de tener un teléfono celular, pero eso es otro tema); después se vino la flota familiar que por suerte a mi todavía no me afecta, pero que aumenta la invasión materna en todos los ámbitos de la vida para aquellos que la consumen. Por supuesto, esto lleva a los niveles de dependencia que ya todos conocemos, y no solo de la persona que porta el teléfono sino de quienes lo rodean: si perdés el teléfono, si no tenés ganas de llevártelo de vacaciones, o si vas a un recital o a la cancha, tu entorno se enoja porque no te van a poder localizar.

¿Tan malo puede ser no querer ser localizado todo el tiempo? El celular irrumpe todas las tareas diarias, los espacios de intimidad, los silencios, quiebra la intimidad que uno busca resguardar en ciertos ambientes públicos (tus affaires amorosos NO LE INTERESAN al resto de la gente que está en el colectivo). Facilita que aquellas personas que tienen dificultad en concentrarse y realmente “estar” en un lugar, se dispersen y no disfruten lo que viven. Genera un nuevo tipo de mirada perdida, el “te miro pero no te veo” de la gente que habla por teléfono, que hace que pasear con una amiga sea desgastante en vez de placentero, porque ya no hablamos entre nosotras sino cada una con su aparato.

Me limité al celular, pero simplemente porque sus condiciones de “portabilidad” lo hacen invadir absolutamente todos los espacios. Sin embargo, la idea que queria plantear o proponer vale para todas las cosas que nos mantienen “conectados”… se me hace que estaría bueno dejar de estar conectados virtualmente y conectarnos en serio (incluso con nosotros mismos), disfrutar el momento que vivimos, lo que estamos haciendo y no estar siempre buscando una voz detrás del teléfono. Quizás la estoy errando, pero creo que lo que hay que recuperar es el valor de la soledad, a la que le tenemos tanto miedo que no podemos soportar hacer algo sin tener un soporte conocido a nuestro lado (aunque sea del otro lado de la línea). Tantas veces escuchamos que “si estoy bien conmigo mismo, estoy bien con los demás”, pero es irónico si pensamos que no tenemos tiempo de estar con nosotros mismos… por estar con los demás, dejamos de estar bien con los demás: es un círculo vicioso.

¡Brindo por una soledad sana, y por un mundo con menos “riiiiiinnnngggg”!

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