Trato de no escribir malas palabras en el blog, ni cuando chateo, ni en general (excepto cuando hablo, pero mi boca va más rápido que mis pensamientos). Pero hoy no me queda otra, hoy debo traicionar mis principios y decir que me tienen los huevos al plato con la gripe porcina.
Estoy segura que fue un laboratorio yanqui, que contrataron los yanquis obviamente, que creó la droga que propaga la enfermedad en humanos, y la lanzó con un cohete espacial en México. Y ahora sí que tienen un buen motivo para cerrar las fronteras, levantar un muro, poner francotiradores y evitar que los mexicanos pasen. Y si se puede evitar cualquier latino, mejor. Ideal sería si se propaga (mediante un viento zonda, pampero o similar) hacia la región asiática.
¿Entendés? Es natural, cada algunos años, la humanidad crea, digo sufre, este tipo de pandemias que matan la mano de obra sobrante y así le devuelven el equilibrio a la naturaleza. O al capitalismo, muy natural él.