Hay en territorio bonaerense, una especie en peligro de extinción.
Se trata de un monstruo marino que se alimenta de reservas hidráulicas de las casas de familia, franqueando los límites de la propiedad privada.
Se distingue del resto de los mamíferos de su especie por desarrollar un montículo estomacal prominente al cabo de cinco o seis años de consumo industrial de cerveza.
Alimentación: Carne vacuna argentina. Bebe cerveza en época estival y whisky en invierno.
Medidas: GrandexMuyGrandexGigante
Costumbres: En la mayoría de las intromisiones que este animal realiza, deja rastros inconfundibles tales como latitas de cerveza consumidas y numerosas colillas de cigarrillo. Durante la temporada estival, se alimentan de piletas ajenas; en invierno, en cambio, permanece frente a la caja boba, conectado mediante un joystick que le brinda energías.
Prevención: Esta especie, de difícil erradicación, sólo puede ser evitada por algunos caza vampiros especialmente entrenados para dicha tarea. Hoy en dia, el trabajo de estos exterminadores cotiza muy alto en el mercado, por lo cual suele recomendarse dejar al Gordo de Mar que circule libremente, ya que los daños que provoca son menores que los gastos de exterminio.
(¿saben qué es lo loco de este post? Que lo escribí el año pasado, producto de una broma a un amigo, y hoy entro yo misma en la descripción).
- Buen, dale. Pero tengo que ir a depilarme primero.
- Yo también tengo que ir, vamos las dos y después vamos a por el calzado.
- Vale.
(a la salida de la depiladora)
-Era la ex de Pablo, ¿no?
- (a coro) ¿vos viste ese pelo? ¡y las uñas!
-Estaba maquillada de tarde… ¡hasta el mp3 le quedaba lindo!
-Somos un desastre. ¿vendría de la peluquería?
- ¡¿Sabés que?! Esto nos pasa porque no nos dedicamos a nosotras mismas. ¡No puede ser! Se supone que es más chica y parece mas adulta que nosotras.
- Encima ahora no tengo esa sensación de femeneidad que siento siempre después de depilarme…
- ¡Qué hija de puta! (a coro e indignadas)
(Suena el teléfono de MC, con la noticia de que se caía la salida de la noche) Subimos al auto y pensamos rápidamente otro plan que reemplace al anterior. No podemos creer como esa nena está mucho más arreglada y más linda que nosotras, nos estamos sintiendo poco mujeres. Es un clásico momento Bridget.
- Ya fue, hoy no salimos nada. Compramos unos vinitos y miramos una pelis. Te va?!?!
- Me va!!!
Ya pocas cuadras nos separaban de nuestro destino, cuando uno de esos infortuitos de la vida decidió musicalizarnos el momento.
- Vos estas escuchando?!
- No puede serrrrr!!!
- Es la cancion de Bridget Jones!!! ( a coro)
Sonaba “All by myself” , y nosotras (que estabamos sonadas)sonábamos con ella.
Llegamos al centro de Morón, con la firme idea de que mi aguinaldo se haga trizas y pueda adquirir unas botas. Pero no hay chance porque ya estoy empacada y nada me gusta, sumando que el centro comercial es un lío, no hay lugar ni para moverse, la gente está alterada y yo me contagio fácilmente.
Decidimos irnos, pero antes pasamos por la perfumería amiga. Mi aguinaldo sirvió para comprar una esponja. Es naranja y me salió $ 2,50.
Antes de volver a casa, pasamos por los chinos y compramos vino, chocolates y papas fritas como para un batallón de soldados hambrientos. En eso estábamos cuando MC me trataba de señalar que estaba viniendo hacia nosotras la profesora de historia de la secundaria, alguien por demás RESPETADA. Sus intentos por advertirme la patética imagen que esa Señora estaba a punto de ver no fueron lo suficientemente eficaces como para distraerme de mi única preocupación en ese momento: “¿Llevo chocolate blanco?”
Finalmente nos saludamos. Vino y comida Bridget en mano, seguimos camino.
Vamos al video club a alquilar algo para potenciar nuestro ya cada vez mas calamitoso estado. Estaba lleno de gente.
Yo, que estaba con papitas-chizitos-manies-chocolates-y-vino cual hijo en brazos, escucho:
-Zurdaaaa se caaaaa eeeennnnn…
Las manos de MC se movían por el aire intentando rescatar una hilera interminable de cajitas de DVD´s que reaccionabanfrente a un efecto dominó que ella misma había provocado. No hace falta explicar el color de su cara (es sabido que sufre intensos problemas de pigmentación).
Volvemos a casa y mientras esperamos la cena nos ponemos a ver videos de Flashdance. Cuando nos queremos dar cuenta, estábamos las dos frente a la computadora tratando de imitar cada uno de los pasos. Llama Sun. Como si hubiese sido un mensaje telepático me apresuré a decir:
-Sun, preparate unas calzas, polainas y remera ochentosa, que esta noche nos aprendemos la coreo de Flashdance. ¡En lo de MC a las 11!
Y eso fue lo que pasó. Nos disfrazamos de Flashdance y bailamos en el living de MC al ritmo de Footlose, Flashdance, El Club de las divorciadas, Dirty Dancing…
Para finalizar con el relato, les regalo un video con mi parte favorita de “Dirty Dancing”, que es cuando bailan en la fiesta de fin de temporada, y él le canta con una expresión increíble en su rostro:
I’ve had the time of my life
No I never felt this way before
Yes I swear it’s the truth
La noche del viernes fue bizarra. Desde que empezó hasta que terminó.
Fui a ver a Iron Maiden, que estuvo increíble.
Después fui a ver a Pablito Ruiz.
Y terminé hablando con el chico del Mc Donald’s de Haedo sobre la explotación laboral.
Tendría que hacer una descripción pormenorizada de lo que fue Maiden, pero son muchas cosas de las que iba tomando nota mental y no creo que recuerde ni la mitad. Para empezar, los personajes que rondaban ese estadio eran, como ya me habían adelantado, gente que uno cree que ya no existe más, pero se ve que si. Y no hablo de las camperas de cuero y las tachas, ni siquiera del pelo largo. Algunos parecían salidos de “El mundo según Wayne”.
Después había de todo, como siempre. Hasta una nenita (año y medio máximo) sacudiendo su cabeza como la más metalera, vestidita de rosa. Eso, y el de la remera de Almafuerte que estaba a mi lado, que se enojó cuando flamearon las banderas inglesas (bastante ridículo su enfado), fueron los destacados de la noche. Y un Wayne de un solo diente, pero no quiero recordarlo…
Hace tiempo que no la pasaba tan bien en un recital, el público por si solo era un espectáculo, pero además Iron Maiden dio un verdadero show. La escenografía, las versiones de Eddie, incluyendo el robot, el vestuario, todo impecable. Los temas que, a mi juicio, hicieron estallar el estadio fueron Fear of the Dark y Run to the hills. 666 llegó muy temprano y The Trooper puso a los nacionalistas de mal humor.
Y hasta ahí llega mi juicio sobre el recital, ya que soy novata y no quiero arriesgar burradas sobre el tema.
Después tomé el tren, y desembarqué en lo de María, donde recibí aplausos por bizarra. Comí algo (léase: todo lo que encontré a mi paso) y partimos a la fiesta Bizarren. Un asco total, pero todo sea por mi amiga. La fiesta, por supuesto, bizarra como siempre. Entramos sin dificultad, lo cual nos pareció llamativo porque en la semana, como ya les conté, no quedaban entradas anticipadas y City Hall es mínimo.
Mario Sapag, el Susano de Duro de Domar, y Pablito Ruiz, las presencias destacadas. Al salir nos tomamos fotos con unos señores policías y con un pelado que tenía un tatuaje en el brazo que decía “Yésica” en cursiva.
Nuestro estómago quería más comida, y nos detuvimos en el Mc Donald´s para comprar hamburguesas. Como no había (al parecer la carne a esa hora es una decisión del gerente de cada sucursal, y el de Haedo quiere tostados) nos quedamos hablando con el chico de la ventanilla sobre la explotación laboral y cómo en esa empresa te capacitan para ser un incapacitado.
Por eso, cuando venga la Revolución, vamos a socializar la comida de Mc Donald’s, pero sin hacer que los empleados sean infradotados. Es más, podríamos reemplazar a Ronald por Eddie. Y guay que sonrían cuando te dan tu pedido.
Si bien yo no iba a acudir porque mañana es el recital #1 del mes de marzo, como soy la más buena fui al ticketek más cercano a sacar entradas para que mis amigas puedan ir al a Bizarren, a realizarse en City Hall.
Y no había más entradas. Así que si ustedes pensaban ir a ver al mítico Pablito Ruiz, no van a poder excepto que ya tengan sus entradas en la mano.
“Remis, chicos, remis” era la frase del señor petiso, barbudo y gordo que gritaba a la salida de Mall, el boliche más famoso de Haedo y debo decir, del Oeste del GBA durante los ‘90. Después de Cromagnon cerró y los dueños compraron otro mucho más grande. Hace unos días me enteré que en su puerta hay una cabinita que ofrece remises, llamada “Remis, chicos, remis”.
Igual en este momento me están pasando una página que lo veo y no lo creo. Debería dejar de escribir. Esto es demasiado.
Uy ahora un fotolog… la gente firma bobadas en el fotolog, no lo entiendo.
Volviendo al día de ayer. En el trabajo todo mas o menos normal, salí más temprano que de costumbre, y después armé un lío bárbaro. Había un casamiento en una plaza, y llamé a la tele para que lo cubran. Fue Telefé. Después me sentí mal porque quizás la novia no quería tanto barullo. Le había preguntado, pero qué se yo, me sigue quedando la molestia. Igual fue super divertido!
Llegué a casa, hago la llamada y me dicen “Es así: te buscás ropa ochentosa, ponés tu vestido rojo en un bolso, te maquillás, y a las 11 te paso a buscar. Vamos a la fiesta de Seba y después nos cambiamos y vamos a la de Dani”. OK. Pongo a mi madre a buscarme ropa ochentosa… esta vez era la Coca Sarli, pero yendo a la verdulería. Divino el vestido. Tomo mi vestido rojo, y siguiendo al pie de la letra sus instrucciones, lo pongo en un bolso. Me baño, me maquillo (o algo así), me hago un jopo y me pasa a buscar Axel Rose trasvestido en el cuerpo de María, y una señorita con unas calzas brillantes y una remera que a juzgar por sus hombreras, era para jugar al rugby.
Hicimos una juntadita previa, todos absolutamente ridículos, y de ahí a la fiesta ochentosa. Bailamos sin parar. Pero teníamos otra cita y nos teníamos que ir.
La señorita del rugby, la Coca en la verdulería y un par más nos fuimos. De Haedo a Belgrano, sin escalas. Sin escalas= nos cambiamos en el auto. Al ritmo de la música y todo…
Ayer estuvimos acá. Una buena opción si están en Buenos Aires y se aburrieron de los lugares de siempre. Una fiesta mensual, muy a la nueva moda de hacer que somos todos originales y raros entonces nos vestimos todos originales y raros, por lo cual la moda es algo así como “Ser igual de raro que los demás”.
Estuvo Pocho La Pantera ¿Alguien sabe qué canta Pocho? Yo no recordaba ni un tema… También repartieron sambuches de mondiola, pero no bondiola tipo fiambre, bondiola calentita, a la plancha! Estaban todos cual hienas alrededor de la presa y no pudimos llegar a la repartija, excepto María, que pidió un pan y lo mojó en el plato de donde repartían. No es tan rico como suena, eh!